Mucho del futuro de Houston será determinado en gran parte por la manera en que controlamos las amenazas de inundaciones, incluyendo nuestra recuperación del Huracán Harvey.

Nuestra recuperación tomará años, y necesitamos comenzar ahora y debemos reconstruir de manera inteligente. Para lograr el éxito, tenemos que planificar y fortalecer los sistemas existentes, y al mismo tiempo implementar proyectos de infraestructura nuevos y políticas inteligentes.

Este plan incluiría:
Hemos aprendido que las crecientes inundaciones que hemos vivido, no solo eran predecibles—si no que realmente fueron predichas.

  • Mejorar las estructuras existentes, incluyendo las represas Addicks and Barker;
  • Facilitar la terminación inmediata del Proyecto Brays;
  • Identificar zonas de detención adicionales
  • Revisar los mapas que determinan las inundaciones, llamados floodplain maps;
  • Diseñar e instalar un sistema para proteger las zonas costeras de la subida de las mareas y de las marejadas provocadas por tormentas;
  • Crear incentivos de alianzas públicas con privadas; y
  • Asegurar que los futuros proyectos federales se completen a tiempo y dentro del presupuesto.

En 1996, los ingenieros del Distrito de Control de Inundaciones del Condado de Harris, emitieron una fuerte advertencia de que nuestro sistema de represas era insuficiente. El Cuerpo de Ingenieros del Ejército, autorizó 5 proyectos para el control de inundaciones entre 1986 y 1990. Hasta hoy—más de 20 años después—solo uno de ellos ha sido terminado. En 2009, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército dio a las represas Addicks y Barker las peores calificaciones posibles en seguridad y las designó expresamente como un ‘riesgo extremo con altas posibilidades de fracaso catastrófico’.

Después de que las lluvias de la Tormenta Tropical Allison inundaron la ciudad en el 2001, desarrollamos el Proyecto Brays para proteger el Centro Médico de Texas y a aquellos que viven y trabajan a lo largo del Brays Bayou. Dieciséis años después, ese proyecto está lejos de ser completado.

John Culberson ha fracasado en proveer el liderazgo que necesitamos en el Congreso para protegernos de las inundaciones. En el 2018, debemos hacerlo responsable de estos fracasos. Nosotros podemos, y debemos terminar los proyectos que mantendrán a nuestras familias seguras. Para lograrlo, necesitamos una defensora en el Congreso, no un espectador. Necesitamos una compañera y aliada en el Congreso que nos ayude a conseguir los recursos económicos, la información y la ayuda que necesitamos para lograrlo—alguien quien trabaje con la ciudad, el condado, y con todas las agencias y asociados para asegurarnos de que lo hagamos bien.

Join Lizzie